Este invierno aprendí que quitar la nieve es como eliminar el Desmadre Operativo.
Todo es muy romántico cuando cae la nieve, poco a poco todo se cubre de blanco. Recuerdas las imágenes que viste en películas y programas.
En todas las películas de Navidad se ve a la gente disfrutando la nieve.
Pero en algún momento tienes que salir a comprar víveres, entonces abres la puerta y descubres que el carro está totalmente cubierto por una capa de nieve y el camino para sacarlo también.
Todavía con la emoción de la nieve, tomé la primera pala que me encontré y con gran determinación salí a quitar la nieve, pensé: “¿Qué tan difícil puede ser?”
40 minutos más tarde, casi muero en el intento, estaba súper sofocado.
Con una temperatura de menos 20 grados, tienes que salir bien cubierto, entonces casi no podía respirar por el pasamontañas y estaba exhausto de palear tanta nieve.
Lo peor es que todavía no le había quitado la nieve al carro. Observé el camino y pensé: “Sí sale”.
Entonces, se me ocurrió la fantástica idea de prender el carro para que se fuera calentando, solo que al abrir la puerta muchísima nieve se metió, así es que tuve que sacudir el interior.
Una vez encendido el carro, tomé el cepillo especial (o sea un palo con un cepillote) y empecé a quitar la nieve de los vidrios y los faros. Inocentemente creí que el resto de la nieve se la llevaría el aire del camino.
Una hora después estaba totalmente fatigado y sudando por debajo de todas las capas de ropa, además estaba todo mojado por fuera por la nieve que me cayó encima y se derritió. Tuve que cambiarme completamente y esperar para recuperar la respiración.
Ahora sí, una hora con veinte minutos después, estaba listo para salir al súper.
Ya estando en la calle, en el primer alto, toda la nieve del techo me cayó en el parabrisas, por lo que tuve que orillarme para quitarle nuevamente la nieve y aproveché para quitar toda la nieve del techo.
Una hora con cuarenta y cinco minutos después, había logrado llegar al súper, con todo el esfuerzo de la nieve, hasta se me olvidó que iba a comprar, lo bueno es que me mandaron con una lista.
Entonces pensé: Ni modo que todos los días me tome el mismo tiempo para salir.
Ya de regreso, me estacioné y me puse a ver cómo le hacían los locales (por supuesto desde dentro del carro con la calefacción puesta).
Rápidamente me di cuenta de todos mis errores de novato.
- Pisar la nieve. Cuando pisas la nieve, se compacta y la pala se atora.
- Llenar la pala. La nieve es pesadísima; si llenas la pala, te cansas más rápido.
- Empezar por en medio. La nieve que quitas de en medio queda en los lados y tienes que palear doble.
- Palear todo. Si paleas toda la nieve te tardas tres veces más y según lo que viví te cansas cuatro veces más.
- Dejar el carro para el último. Antes de quitar la nieve se prende el carro para que se vaya calentando.
- No quitar la nieve de la puerta. Antes de abrir el carro, limpias la puerta del conductor para que no se meta nieve.
- Quitar nieve en el techo. Al terminar de limpiar el camino, quitas la nieve del carro, empezando por el techo, luego los marcos de las puertas y los vidrios.
Luego caí en cuenta de que la nieve y el Desmadre Operativo son iguales. Se cuelan por cualquier espacio, están por todos lados y si no sabes quitarlos, solo te producen fatiga, consumen muchísimo tiempo y salen carísimos.
Ahora bien, de nada sirve identificar los errores si no los usas como base para corregir tu trabajo diario.
Para la nieve el orden correcto es: Calentar carro, quitar nieve del camino, limpiar carro.
Para el Desmadre Operativo: Proteger tu fortaleza principal, quitar amenazas, mejorar la fortaleza principal.
Calentar el carro. Dejar el cepillote adentro de la casa para que esté limpio y no tengas que abrir el carro con nieve. Usando el cepillote quitar completamente la nieve de la puerta del conductor. Prender el carro y encender el desempañador delantero y trasero a su máximo nivel.
Proteger tu fortaleza principal. Identificar cómo te genera más rentabilidad, definir cómo debe operar, qué cosas debes evitar, entrenar al equipo, ejecutar diariamente.
Quitar nieve del camino. No pisar la nieve. Empezar por la orilla que tiene banqueta para poner la nieve en ella. En lugar de palear, empujar la pala pegada al piso como cepillando la nieve, en dirección a la banqueta. Al final, palear solamente lo que no cayó en la banqueta.
Quitar amenazas. Usando una lista de amenazas, identificas cuáles son las más sencillas de eliminar y empiezas por ahí. Usas los recursos que liberas para financiar las amenazas que son costosas.
Limpiar carro. Con el cepillote quitar toda la nieve del techo, luego los marcos de las ventanas, después las ventanas y por último los faros. Mover el carro despacio, porque las llantas están pegadas a la nieve.
Mejorar tu fortaleza principal. Con la claridad que te dan la ejecución consistente y los recursos que recuperas. Mejoras tu fortaleza siguiendo este orden: Ventas, Operaciones, Administración.
En el caso de la nieve, con este aprendizaje el siguiente día me tardé solamente 20 minutos. Que es un tiempo normal según me cuentan los locales. Me cansé muy poco y no me tuve que cambiar. Para el tercer día ya solo me tardé 15 minutos con casi cero cansancio.
Los clientes que apoyamos para eliminar el Desmadre Operativo, reciben el mismo beneficio: Aprovechando lo que ya tienen, hacen más eficiente su operación, con lo cual recuperan su tranquilidad y la Rentabilidad Operativa.
Querido Dueño, eliminar el Desmadre Operativo no requiere fuerza. Requiere observación, orden y consistencia.
Platiquemos cómo podemos ayudarte, agenda una reunión y veamos por dónde empezar.
Recuerda: Palear en el orden correcto

