Legado

Aunque tu empresa es tu legado, no está preparada para estar sin ti.

Por supuesto el día en que pasarás la estafeta parece lejano, pero llegará cuando menos lo esperes.

Solo piensa qué rápido han pasado todos los años que ya tienes en la empresa.

Hace algunos años, un amigo con mucha experiencia de negocios me preguntó:

¿Eres auto empleado o dueño?

Me quedé helado cuando me di cuenta que tenía un auto empleo y peor aún, era el peor jefe porque me explotaba a mí mismo.

Al ver mi reacción, mi amigo simplemente me dijo: Ahora ya sabes lo que tienes que hacer.

Claro que una cosa es entenderlo y otra muy diferente es hacerlo.

Después de varios años además de lograrlo para mí, incluso pude crear una solución para ayudar a otros dueños.

Y no es que me quiera retirar hoy, me encanta trabajar y quiero hacerlo la mayor cantidad de años posible.

La diferencia está en cómo transcurre mi semana.

Como auto empleado había provocado que mi equipo dependiera de mí para muchas decisiones y soluciones de problemas. Porque había muchos detalles operativos que solo yo conocía, me parecían muy obvios como para explicarlos.

La consecuencia, siempre tenía que estar en todo y de cualquier manera se desbordaba.

Por una sencilla razón, una persona no puede hacer el trabajo de diez.

Y tampoco tiene por qué hacerlo, porque el equipo se contrató para sumar.

Así es, mi empresa tenía Desmadre Operativo, por eso lo conozco tan bien.

Hoy, trabajando como dueño, disfruto mucho dirigiendo mi empresa, no necesito estar operando el día a día, mi equipo se encarga de ello.

Hay una sola cosa que como dueño no puedes delegar: Supervisar el cumplimiento.

La pregunta es: ¿Cómo se construye el puente para pasar de auto empleado a dueño?

Necesitas sacar el conocimiento operativo de tu cabeza y convertirlo en una forma de trabajar. En un modelo operativo, donde cada persona sabe exactamente qué tiene que hacer, cuándo y con qué consecuencias.

Resumido en dos palabras: Cumplimiento y Trazabilidad.

En este punto, podrías pasar la estafeta de tu empresa, porque puede operar sin ti y tiene reglas claras para garantizar su permanencia.

Pero, seguramente vas a diferir ese momento, porque ahora que trabajas de dueño, estás disfrutando nuevamente tu empresa y tienes muchos planes a futuro.

Además, te puedes dar tus escapadas con la familia, porque todo está bajo control.

Querido Dueño, aunque la pregunta es obvia tengo que hacértela: ¿Trabajas como auto empleado o como Dueño?

Recuerda: Un auto empleo no puede convertirse en un legado.

Con este autodiagnóstico en línea, podrás conocer en minutos en qué situación te encuentras.