Tú y tu empresa tienen años de experiencia y todos los días parece que estás empezando de nuevo.
El Desmadre Operativo es el responsable directo de este desperdicio.
Si a los años que tú has dedicado sumas los años de las personas en tu empresa, la cantidad es impresionante.
El fruto de todo ese tiempo es tu experiencia y la de tu empresa.
Y la experiencia es la base más sólida para la permanencia y el crecimiento de tu empresa.
El Desmadre Operativo hace un agujero enorme por el que se fuga tu experiencia.
Por ejemplo, cuando una persona se va, la empresa pierde todo su conocimiento. Lo único que te queda son algunos correos y los archivos que dejó en su laptop.
Cuando un cliente se va, el aprendizaje desaparece porque no hay registro de nada.
Y con los clientes actuales, solamente se atienden las urgencias del presente, las cuales impiden ver el valor que entregas.
El desperdicio de experiencia tira a la basura el esfuerzo de años y pone la rentabilidad operativa en números rojos.
Y lo más frustrante no es el tiempo que pierdes. Es saber que esa experiencia existe, que tú la viviste, pero que no está en ningún lugar que le sirva a tu empresa.
Por eso parece que siempre estás empezando de cero. Con cada cliente nuevo, con cada persona nueva, te pones a inventar el hilo negro.
Un buen sastre NO aprende cómo hacer un traje cada vez que vende uno.
Con su experiencia ha construido patrones de corte y confección para los estilos de traje que vende.
Entonces cuando llega un cliente nuevo, solamente toma sus medidas, selecciona el patrón adecuado y construye el traje.
Por eso vas con un sastre, porque con su experiencia, hará un excelente traje. No vas para que aprenda contigo.
Tu experiencia ganada con años de esfuerzo te diferencia de tus competidores solo cuando la usas a tu favor.
Solo puedes usarla a tu favor cuando aprovechas todo lo que ya tienes.
La operación cotidiana en tu empresa debe cumplir dos objetivos:
1. Que se cumplan las actividades en tiempo y forma
2. Que la información de la empresa se quede en tu empresa
Hoy en tu empresa no pasa ninguno de los dos.
Cuando sirves a un cliente, todas las actividades y documentos, realizados diariamente, deben estar ordenados y generar indicadores.
Necesitas operar diariamente como el sastre profesional:
Claridad Operativa. Es el equivalente a los patrones de corte del sastre. La experiencia está plasmada en un conjunto de instrucciones claras que generan el máximo valor para tus clientes, empresa y las personas de tu equipo.
Ejecución Consistente. Siempre haces los trajes igual. Con lo cual pones tu experiencia en acción y la práctica consistente hace que cada traje te salga mejor y más eficientemente.
Indicadores y Consecuencias. Si el traje está correcto, ok. Si le falta un botón, se corrige antes de entregarlo al cliente. Permite que tu experiencia esté bien encauzada y anticipe situaciones.
Hay un beneficio adicional muy importante. La evolución.
Cuando todas las personas dominan su quehacer, es muy fácil que encuentren formas más eficientes de trabajar.
Estas nuevas formas las puedes integrar fácilmente al trabajo diario, adaptando los tres pilares de referencia.
En ese momento, conviertes tus años de experiencia en un factor multiplicador.
Con cada cliente, persona y año que pasa, aprendes más y mejoras.
¿Y la Rentabilidad Apá?
Bien, gracias. Lo digo literalmente.
Porque tu experiencia te permite entregar tu servicio con el máximo valor para el cliente y la mayor eficiencia para tu empresa.
Cuando una persona se va, no pasa nada, porque toda su experiencia está documentada en la empresa.
Cuando un cliente te pregunta qué hicieron juntos hace dos años, se lo respondes en segundos.
En tu caso, cómo Dueño, conviertes directamente tus años de experiencia en prosperidad.
Es un gozo tremendo, un motivo de orgullo, ver hasta dónde ha llegado lo que inició como tu idea de empresa.
Y la única forma de verlo y sentirlo, es cuando tu experiencia es tangible y está jugando a tu favor.
Querido Dueño, siempre usa tus años de experiencia a tu favor.
Recuerda: Experiencia a tu favor
Para darte una idea de cómo estás aprovechando tu experiencia, realiza este autodiagnóstico en línea. Recibirás los resultados en minutos.

