A veces tu empresa te agobia tanto, que por tu mente pasa la idea de dedicarte a otra cosa. Te recuerdo que lo difícil ya lo hiciste: Fundarla desde cero.
Muchos de los Dueños están además de agobiados, un poco hartos de pasarse los días resolviendo problemas tontos.
En esos momentos de cansancio viene la añoranza de cuando estaban solos y todo lo resolvían rápidamente.
Se dicen a sí mismos: “Me iba mejor cuando estaba solo, hasta siento que ganaba más.”
La realidad es que el Desmadre Operativo que te tiene esclavizado y harto, es una excelente señal.
“¿Queeeé? No te acabo de decir que estoy cansado, trabajo doce horas, me delegan para arriba, yo tengo que hablar con todos los clientes, ya me cae gorda mi empresa. “
Y encima estoy preocupado porque la rentabilidad está bajando, se me está yendo la gente buena, los clientes grandes dependen de mi.
No veo dónde está lo bueno.”
Todas estas situaciones son consecuencia del crecimiento, porque solo se desborda lo que crece.
Por eso es una buena señal, lo más difícil en una empresa es lograr un estado de crecimiento constante.
Esa es la razón por la que nos enfocamos tanto en las ventas y al hacerlo, descuidamos la operación.
Entonces, sin darte cuenta, tienes más clientes de los que puedes operar, por eso tienes tanto desmadre.
Dedicarte a otra cosa
Supongamos que empiezas otra empresa.
¿Qué vas a hacer con la que ya tienes? No puedes cerrarla de un día para otro. Necesitas invertir un esfuerzo monumental de tiempo y dinero.
Si la dejas operando como está, es una bomba de tiempo, que te saldrá aún más cara que simplemente cerrarla.
Imagina que tu empresa actual no fuera problema y empezaras la otra empresa, tal vez con dos o tres personas de confianza, tardarías años en alcanzar a tu empresa actual.
Y más grave aún, empezar otra empresa sin haber arreglado la que tienes, solo te llevará a repetir el mismo patrón.
Dedicarte a otra cosa, en realidad es mucho más complicado y abrumador que arreglar la que ya tienes.
Arreglar la que ya tienes es la opción más efectiva
Me acordé de un amigo que tenía un carro de fin de semana que le gustaba mucho, pero de repente empezó a tener varias fallas, hasta el punto que decidió venderlo.
Como es una persona responsable, primero lo metió al taller y le arregló todas las fallas, casi todas ocasionadas por falta de mantenimiento.
Unos meses después le pregunté cómo le había ido con la venta de su carro. Y me dijo muy contento: “Cómo lo voy a vender si está buenísimo.”
Reflexión Matona. No puedes cambiar tan rápido del odio al amor. Pero sí puedes pasar muy rápido de la incomodidad al amor.
Tu empresa hoy te incomoda, pero la sigues amando como el día que la empezaste.
El problema no es tu empresa. Es que está operando con un modelo que ya le quedó chico y eso provoca todas las fallas:
- La rentabilidad se desgasta porque estás creciendo sin estructura
- La operación sin indicadores provoca que tengas que estar en todo
- Delegación sin consecuencias provoca una cultura: “El que obedece no se equivoca”
Este problema no se resuelve de raíz con más horas de trabajo, se resuelve rediseñando la operación.
En Sin Desmadre Operativo acompañamos al Dueño a construir un modelo operativo robusto que aprovecha lo que ya está construido, basado en tres pilares: Claridad Operativa, Ejecución Consistente, Indicadores y Consecuencias.
Querido Dueño. Ya hiciste lo más difícil: crear tu empresa. No necesitas otra. Necesitas ajustarla a su tamaño actual.
Por eso te recomiendo empezar con un diagnóstico, para identificar qué parte de tu operación está desbordada y por dónde empezar a ordenarla.
Recuerda: Recupera tu empresa actual

