Cuando solo cuidas una mitad de tu empresa, la otra mitad se desborda por el Desmadre y detiene el avance de toda tu organización.
La mitad que siempre se cuida es el servicio principal, se procura tener todas las herramientas: Tecnología, procesos, normativa.
Sin embargo, la empresa parece no avanzar, todos los días se generan urgencias innecesarias, la rentabilidad se descompone, el crecimiento se frena y te la pasas resolviendo temas corporativos.
Entonces te preguntas / lamentas: “¿Por qué, si tenemos todo bien cuidado? “
La respuesta es muy sencilla: Solo estás cuidando una mitad de tu empresa, el servicio principal.
La otra mitad es la mostrocidad (los temas corporativos), que se descuida porque “no genera dinero”, provocando consecuencias carísimas: Contratos vencidos, pólizas sin revisar, reclutamiento improvisado, decisiones a toro pasado …
Fórmula 1
Ahora una bonita anécdota de la fórmula 1.
En las carreras del domingo solo vemos a dos pilotos, 10 ingenieros enfrente de las pantallas y como 30 mecánicos en los pits.
El siguiente número te sorprenderá tanto como a mí: Más de 800 personas están en un equipo de fórmula 1.
Es como tu empresa, tiene dos mitades: La mitad que sale a correr. La mitad que asegura que el equipo pueda competir.
¿Qué pasaría en la fórmula 1 si solo pusieran atención en los pilotos? Ni siquiera podrían arrancar el auto.
Balance integral
El director de un equipo de fórmula 1, cuida ambas partes con la misma determinación, porque es la única forma de ser competitivos.
¿Por qué tu empresa está desbalanceada?
Porque la pasión por tu servicio principal siempre crea un sesgo natural, toda tu atención está en él.
Te olvidaste de la parte corporativa: Recursos Humanos, oficinas, sucursales, seguros, trámites, finanzas, normativa y un largo etcétera.
Es aburrida, no luce, no vende.
Pero sostiene.
Lo irónico es que al olvidarla, la haces tan débil que todo empieza a depender de ti.
No es un problema de talento, de falta de iniciativa, no se corrige con más gente, no se resuelve con más reuniones.
Es un problema de estructura y balance.
Querido Dueño, mientras sigas evitando atender la parte corporativa por “aburrida”, seguirás siendo el que resuelve todas las urgencias.
Tu empresa no está frenada por falta de capacidad. Está frenada por desbalance.
Y el desbalance no se corrige solo. Se diseña.
Entenderlo no cambia nada. Seguir igual significa seguir perdiendo rentabilidad.
Haz el diagnóstico y confirma si tu empresa está balanceada… o si sigue dependiendo de ti.
Recuerda: Balance o Dependencia.

