El trabajo en tu empresa es como el agua, se echa a perder cuando se estanca, es invaluable cuando fluye.
Normalmente nos enfocamos tanto en el flujo de caja, que es el único concepto de negocio con el que utilizamos la palabra fluir.
Por supuesto, el flujo de caja es el combustible de la empresa y nunca debemos descuidarlo.
Lo que quiero decir, es que es tan importante, que podemos usarlo como referencia, para garantizar que todo en la empresa fluya.
Para tener un flujo de caja saludable, necesitas ingresos mensuales consistentes y superiores a los egresos mensuales.
Manteniendo este balance todo estará bien.
El mismo principio se aplica a todos los elementos de tu empresa: Talento de las personas, trabajo en equipo, generación de valor al cliente, procesos internos, uso de la tecnología.
Todo necesita fluir.
Charcos avisadores
En tu casa, la presencia de un charco siempre es una señal de alarma.
La ventaja es que se ven, entonces puedes rastrear su origen.
El proceso siempre es el mismo, te das cuenta del charco e inmediatamente lo limpias.
Luego empiezas a buscar cómo se formó.
Si alguien tiró un vaso con agua o cualquier otro líquido, simplemente le llamas la atención al responsable y le pides que acabe de limpiar.
Si una vez limpiado el charco, el líquido sigue fluyendo, te pones a investigar más cuidadosamente.
Analizas que tipo de agua es, limpia o sucia, volteas al techo, revisas las paredes y el piso.
Si el agua viene del lavabo de la cocina o del baño, sabes que cerrando la llave de paso el tema estará controlado mientras se repara.
Cuando el agua viene del techo o las paredes, alarma total, porque se debe a una filtración que requiere de un profesional.
Entonces cierras la llave principal del agua, nadie puede usar los baños y contienes la fuga.
Claro que no puedes usar tu casa normalmente y tienes que esperar a la reparación.
Podríamos decir que tienes que detener el uso de tu casa temporalmente.
Charcos en tu Empresa
En tu empresa los charcos no se ven, pero tienen exactamente el mismo efecto que en la casa: Desperdicio y riesgos.
Como no se ven, no los puedes limpiar, entonces se convierten en charcos de agua sucia, que empiezan a contaminar todo lo que está alrededor.
Conflictos entre personas, retrabajos que siempre se hacen, inconsistencias en el servicio, facturación tardía, cobranza dando crédito sin querer queriendo.
Cuando el flujo de trabajo se estanca, afecta directamente al flujo de caja, la empresa sufre y el dueño sufre aún más. Desmadre Operativo total.
Necesitas arreglar las tuberías para que todo en tu empresa fluya.
¿Ontan los Charcos?
Para identificar los charcos, te voy a compartir la técnica milenaria que uso como primer paso de nuestra metodología.
A esta técnica, le asigne uno de mis característicos nombres científicos y rimbombantes:
La lista de lo que te cae gordo.
Así tal cual.
Primero le pido al dueño que me diga todo, así como le salga del corazón, la mente y el estómago, sin pensarlo.
Luego hago el mismo ejercicio, con sus cabezas de área.
Al principio dudan un poco, porque no es una pregunta común, pero una vez soltando el primero, el resto FLUYE.
Las cosas que te caen gordas, en realidad son los charcos que tiene tu empresa.
Teniendo los charcos a la vista, ponemos manos a la obra para eliminarlos.
Como en tu casa, los charcos en la empresa se resuelven de acuerdo a su naturaleza.
Algunos simplemente requieren una conversación para ajustar criterios. Otros requieren ajustes en tu proceso de negocio. Para otros necesitas cambios en la alineación de tu equipo.
Flujo Continuo
En todas las dimensiones de tu empresa, necesitas garantizar un flujo continuo.
En las ventas, necesitas un flujo continuo de prospectos calificados.
En las operaciones, necesitas un flujo continuo de trabajo, para entregar tus servicios con eficiencia y puntualidad.
En administración, necesitas un flujo continuo de información, para gestionar bien la facturación y cobranza.
La interacción entre áreas, representa el reto más importante para garantizar el flujo continuo. Porque usan tuberías de diferente calibre, así es que necesitas poner conectores y adaptadores.
Así como en casa, siempre hay una posibilidad de una gotera, por el desgaste normal. En tu empresa es lo mismo.
Por eso es importante tener a la vista el flujo de trabajo, así puedes atender las pequeñas goteras y evitar que se formen charcos.
El flujo continuo, necesita ser cuidado diariamente por todas las personas en la empresa, para aprovechar al máximo todo lo que ya tienes.
Querido Dueño, te hago una pregunta retórica, ¿qué prefieres para tu empresa: Charcos de agua estancada o agua fluyendo?
Me dará mucho gusto ayudarte a eliminar los charcos y reparar las tuberías de tu empresa, puedes agendar reunión en esta liga.
Recuerda: Flujo Continuo.

