Los niños sin consecuencias se vuelven insoportables. Las empresas sin consecuencias también.
Todas las personas sabemos de la existencia del COCO, aunque nunca nadie lo ha visto.
La cultura popular nos dice que cuando los niños no obedecen a sus papás o no cumplen con sus obligaciones, se les aparece el COCO para darles un gran susto.
Entonces como niño, siempre tenías dos posibilidades: Hacer un mini esfuerzo para cumplir con tus encargos o esperar a ser asustado.
Por supuesto, todos nos íbamos por la primera opción.
Al crecer, descubríamos la inexistencia del COCO, sin embargo su lugar era tomado por algo muy tangible: La chancla de tu Mamá o el cinturón de tu Papá.
Y esos no solo existían, se sentían.
Aunque prácticamente nunca se usaban, funcionaban como una amenaza real, si no cumplíamos con nuestras obligaciones.
En pocas palabras, las consecuencias eran muy claras cuando nos portábamos bien y cuando nos portábamos mal.
Papá y Mamá, nos ayudaban explicándonos qué cosas caían en cada categoría y estableciendo límites claros.
Cuando nos tocó ser Papás, también tuvimos que establecer un marco de referencia para los niños, en nuestro caso ya no usamos al COCO, la chancla o el cinturón.
Pero sí usamos el regaño y/o castigo.
Lo mejor que le puede pasar a una persona, es haber tenido una infancia con una referencia clara de los beneficios de portarse bien.
En la empresa no pasa nada
Curiosamente en muchas empresas reina la cultura de no pasa nada.
Todos los errores son pagados por el Dueño y la empresa, así es que la gente no tiene razón para preocuparse.
Y como recordarás de tu infancia, los niños que no tenían consecuencias en su casa eran simplemente insoportables.
Eso mismo ocurre con las personas que trabajan en empresas sin disciplina, se vuelven insoportables.
Provocan Desmadre Operativo en todos lados, acaban con la rentabilidad y la tranquilidad del Dueño.
Al igual que con los niños, no es su culpa, ellos no decidieron la cultura de la empresa, la decidiste Tú, querido Dueño.
“Pero no soy su Papá”
Exactamente no eres el Papá o Mamá de las personas, pero sí de tu empresa.
Entonces tu responsabilidad directa es cuidar la empresa, para que siga generando prosperidad para todos: Clientes, personas y por supuesto tu familia.
La ausencia de disciplina afecta a todos por igual y solo tú puedes cambiar esta situación, con orden y disciplina.
El COCO en tu empresa
En Sin Desmadre Operativo, promovemos activamente el uso del COCO en la empresa.
Es un acrónimo de COnsistencia y COnsecuencias.
COnsistencia en la ejecución diaria, es decir que cada persona realice oportunamente lo que le corresponde.
COnsecuencias positivas y negativas que se aplican de acuerdo a las reglas y el cumplimiento de cada persona.
La efectividad del COCO depende directamente del marco operativo de la empresa.
No puedes exigir COnsistencia operativa si la gente no sabe qué hacer.
No puedes poner COnsecuencias cuando no hay reglas claras ni indicadores.
Los cimientos del COCO se construyen con nuestros tres pilares:
- Claridad Operativa. Explica a detalle cómo hacemos las cosas. Los rangos y límites operativos.
- Ejecución Consistente. Diariamente las personas tienen a la vista las actividades a cumplir.
- Indicadores y Consecuencias. El trabajo cotidiano se convierte en indicadores que permiten anticipar desviaciones y mantener el rumbo.
Estos elementos hacen que el COCO sea sinónimo de Cultura de Trabajo Justa, que refuerza el profesionalismo de las personas.
La consecuencia del COCO, es la recuperación de tu tranquilidad y la rentabilidad operativa.
A partir de un tema más profundo; que las personas pasen de niños consentidos a talentos profesionales.
Querido Dueño, aplicar el COCO en tu empresa no es opcional. Es el requisito para que deje de portarse como niño consentido y empiece a operar como una empresa profesional, aprovechando lo que ya tiene.
Si quieres construir el COCO en tu empresa para recuperar orden, rentabilidad y tranquilidad, aquí puedes agendar una conversación.
Recuerda: Aplica el COCO

