Hábitos y Números

Los números positivos y negativos en tu empresa son un resultado directo de los hábitos, no de tu tablero de indicadores.

El problema es que muchas empresas esperan que con la definición de su tablero automáticamente mejoren los números.

Prácticamente todas las empresas tienen un tablero de indicadores, que va desde lo rústico hasta plataformas avanzadas.

Y en casi todas, el tablero NO sirve para dirigir. Siguen existiendo urgencias, bomberazos, retrabajos, pérdidas en la rentabilidad, dependencia total del dueño.

“No entiendo por qué no mejoramos si ya tenemos definido el tablero.” Es un comentario muy común.

La razón es muy sencilla, el tablero no está relacionado con los hábitos de trabajo diario que son los que producen los resultados. Por eso tienes Desmadre Operativo.

Ahora una bonita analogía.

Hace algunos años fui con la nutrióloga porque mi esposa decía que necesitaba alimentarme mejor.

Cuando la nutrióloga me preguntó cuál era mi objetivo. Le contesté algo cierto pero totalmente ambiguo: “Quiero tener un peso saludable”.

Entonces me pasó a la báscula, me tomaron medidas y me dieron un peso ideal 76 kilos. Mi peso en ese momento era de 92 kilos.

Mi argumento de que soy de hueso pesado no funcionó.

De 92 a 76 hay 16 kilos de distancia, que por supuesto yo no tenía idea de cómo eliminar.

Lo mismo pasa en la empresa, se define el objetivo prioritario de reducir un indicador de 92 a 76, pero nunca le explicas a las personas cómo lograrlo.

Volviendo a la nutrióloga. Me explicó claramente qué tenía que hacer diariamente y las etapas por las que iba a pasar mi redondo cuerpecito.

Hizo mucho hincapié en lo siguiente: Si rompes el ritmo, no vas a ver avances, porque no le das oportunidad a tu metabolismo de cambiar el ritmo.

Seguí al pie de la letra las instrucciones. Las primeras semanas, tal como me dijeron, fueron las peores. Tenía hambre y no me bajaba la panza.

Sin embargo, llegó un momento donde mi cuerpecito empezó a bajar de peso, el ritmo de mi metabolismo había cambiado.

Luego de tres meses de constancia, perdí los 16 kilos y llegué a mi peso ideal.

Y desde entonces sigo usando la misma talla de pantalones.

La diferencia en el número (menos 16 kilos) fue resultado de mi cambio de hábitos, no del indicador.

Esos mismos hábitos son los que me han mantenido en mi peso.

Volviendo a tu empresa, los números que necesitas para que funcione tienen que estar conectados a los hábitos de las personas.

Es normal que no existan todos los hábitos que necesites, sin embargo, puedes identificar cuáles faltan e incorporarlos en el trabajo diario.

Mi trabajo es como el de la nutrióloga, ayudar a las empresas a construir el camino a su número ideal instaurando hábitos cotidianos de trabajo.

Cambiar el pan por la proteína. En la empresa: Cambiar el ahi te encargo, por hoy se entregan 3 actividades.

Los resultados se generan desde el trabajo cotidiano hacia el indicador.

Por supuesto que es muy difícil saber qué hábitos tienes y cuáles faltan, cuando todo el conocimiento vive en tu cabeza de Dueño y en la de un par de personas más.

Los 3 pilares de nuestro modelo te dan una referencia clara:

  1. Claridad Operativa. Qué hábitos necesita tu empresa para generar números saludables. Quién los ejecuta y en qué momento.
  2. Ejecución Consistente. Garantizar que los hábitos se entiendan y se vivan diariamente.
  3. Indicadores y Consecuencias. Usar los números de los indicadores para mantener, mejorar o eliminar.

El nacimiento y crecimiento de tu empresa son un resultado directo de tus buenos hábitos de Dueño.

La continuidad y trascendencia necesitan esos hábitos como parte del trabajo diario de cada persona en tu empresa.

Los hábitos se forjan y se mantienen a base de orden, disciplina y constancia.

Querido Dueño, el camino para recuperar tu tranquilidad y la rentabilidad de tu empresa se construye con buenos hábitos.

Si quieres dejar de reaccionar a los números y dirigir desde el trabajo cotidiano, agenda una reunión y lo vemos con calma.

Recuerda: Dirige el hábito no el indicador.