No necesitas Tecnología

No necesitas tecnología, necesitas los resultados que te da la tecnología. La primera provoca desmadre, la segunda rentabilidad.

Muchas decisiones de compra de tecnología, empiezan por evaluar cuántas funcionalidades incluye, mientras más tenga mejor.

Muy contento recibes la tecnología súper cara y sofisticada, que nada tiene que ver con la esencia de tu empresa.

Resultado, nadie la usa, porque no les ayuda en su trabajo diario. Toda la inversión en tecnología está desperdiciada.

Entonces vienen las peleas interminables, los intentos por usarla y al final, te compras otra tecnología que parece más novedosa, que acaba exactamente igual.

No es un problema de tecnología, es un problema de definición.

Como sabes, querido lector, para tirar la polilla salgo a correr. Hace algunos años un buen amigo, decidió empezar a correr: Se compró un súper reloj, la mejor ropa deportiva, pero no compró tenis para correr.

La primera vez que corrimos, le pregunté porqué traía unos tenis de piel, me dijo que porque ya los tenía y eran muy cómodos.

Cuando terminamos, él tenía los pies llenos de ampollas, ni siquiera se acordó de su súper reloj, ni sus lentes aerodinámicos.

Invirtió en tecnología, sí, pero no en la que necesitaba.

¿Qué tecnología necesito?

Este es un punto de partida incorrecto, no importa la tecnología, importa el resultado de negocio que quieres resolver con ella.

Y los resultados se producen con el actuar diario de las personas, haciendo las cosas correctas en el momento correcto.

El año pasado estábamos en una junta el Dueño y el Gerente de un área nueva, junto con su equipo.

El Gerente me dijo: Necesitamos comprar una plataforma de Business Intelligence para dar mejor servicio a los clientes. Ya investigué en internet las 3 mejores opciones.

Entonces le pregunté, ¿qué significa un mejor servicio?

Me dijo: Pues eso, atender mejor a los clientes.

Pregunté de nuevo: ¿Cómo puedes atender mejor a los clientes?

Una persona de su equipo entró al rescate: Si pudiéramos ver los recibos que están por vencerse cada mes, podríamos contactar antes a los clientes y ver cómo vamos avanzando con la cobranza.

Recapitulé: Entonces, para mejorar el servicio, necesitan tener los recibos a la vista, filtrados para cada persona del equipo, para que puedan llevar un control de los clientes y sus recibos. ¿Cierto?

Personas del área: Sí, justo eso es lo que necesitamos.

Entonces, me pasé al pizarrón y entre todos diseñamos el cuadro mágico. Una tabla que muestra los recibos por renovar y renovados, en cada mes del año.

Por decisión unánime, se confirmó que eso era lo que necesitaban para hacer más eficiente su trabajo diario.

¿Compraron nueva tecnología? No

Resulta que la gestión de los recibos ya estaba en la plataforma de colaboración, pero no había una forma de visualizarlo en una sola tabla.

Entonces el esfuerzo tecnológico fue solamente construir el cuadro mágico, que además de mostrar la información, tiene ligas directas a las funciones de gestión que ya existían.

Por supuesto el tiempo de implementación fue muy rápido, con una inversión muy baja y, lo más importante, la capacitación fue cero, porque el mismo equipo la había diseñado.

Además del orgullo del equipo, por su nuevo tablero, la eficiencia de ese proceso se multiplicó exponencialmente.

Un beneficio adicional: El equipo ahora sabe cómo solicitar mejoras que incidan directamente en su trabajo diario.

Consistencia y Consecuencias

Una vez seleccionada la tecnología adecuada para tu operación, tienes que usarla.

Parece obvio, pero no lo es.

Las personas siempre tienen este pensamiento: “Además de todo mi arduo y abnegado trabajo, ¿tengo que cargar todo en esta madrinola?”.

Es una resistencia normal al cambio, que tienes que romper para beneficio de todos.

Y la única forma de romper esta resistencia es aplicando consecuencias.

Te lo explico con dos casos:

Primero un caso positivo, el del cuadro mágico. Las personas de ese equipo saben que crearon un arma de doble filo, porque muestra el trabajo cumplido a tiempo y el trabajo rezagado. Sin embargo, como siempre cumplen, solo reciben consecuencias positivas.

Ahora uno más común. Adaptamos la plataforma de colaboración para que un equipo gestionara las órdenes de compra. De esta manera la empresa podría llevar un control exacto de cada cliente y servicio, para cumplir con la propuesta de valor y cuidar el margen.

“Es que ya tenemos todo en excel”, “Es que es muy tardado”, “Es que hace frío”, “Es que hace calor”. O sea, puros pretextos.

Entonces, junto con el Dueño, definimos una fecha de cumplimiento y condicionamos el pago de las comisiones. Solo se pagarían las comisiones con órdenes de compra cargadas correctas y completas.

Y entonces, como por arte de magia, cargaron toda la información, cuando se detuvo el pago de las comisiones.

Ahora, la empresa tiene información de valor para tomar decisiones, cuidar a sus clientes y márgenes. Y aunque a sombrerazos, las personas entendieron que a ellos mismos les conviene tener la información actualizada.

Inversión en Tecnología. Cero. Ya tenían lo que necesitaban.

Resultados de Negocio

Entonces el proceso completo es el siguiente:

  • Identificar qué resultado de negocio necesitas.
  • Describir qué actividades van a provocar estos resultados.
  • Definir indicadores y consecuencias.
  • Evaluar qué porcentaje ya tienes cubierto con tu tecnología actual.
  • Complementar la tecnología faltante.
  • Capacitar al equipo.
  • Al inicio, forzar la ejecución consistente apoyado en las consecuencias.
  • Mantener el rumbo con los indicadores y consecuencias.
  • Identificar mejoras y aplicarlas.

Siguiendo estos pasos, te garantizo que todas tus inversiones en tecnología serán efectivas.

Querido Dueño, no necesitas tecnología. Necesitas resultados claros, con tecnología al servicio de lo que ya funciona en tu empresa.

Me dará mucho gusto, platicar cómo podemos ayudarte a mejorar la rentabilidad de tu empresa, aprovechando lo que ya tienes. Agenda aquí tu reunión.

Recuerda: Resultados antes que Tecnología