Si para mejorar tu empresa estás esperando la definición perfecta. Mejor espera sentado.
En otras ocasiones te he comentado dónde terminan las definiciones perfectas: En el librero de tu oficina, al cual llamo el librero más caro del mundo.
Tu empresa está en movimiento continuo, perpetuo; no puedes ponerle pausa, cambiarla por completo y luego continuar.
Me acordé cuando en la secundaria el profe de educación física nos ponía a saltar la cuerda.
Había una persona en cada extremo, dando la vuelta a la cuerda y el ejercicio era entrar, saltar un número de veces y salir.
Cada parte tenía su reto.
Para entrar tenías que medir el ritmo de la cuerda, correr cuando tocara el piso y acomodarte.
Una vez dentro, tenías que saltar al mismo ritmo de la cuerda y estar atento a cambios de velocidad, cuando los maldosos de la cuerda le daban más rápido.
Para salir, tenías que saltar, esperar a que la cuerda estuviera arriba de tu cabeza y correr.
Punto de Partida
En tu empresa, el mejor momento para actuar es hoy, porque lo que está chueco hoy, mañana estará más chueco. Claro que primero tienes que definir un punto de partida.
No puedes empezar queriendo resolver todo al mismo tiempo, mucho menos querer que todo cambie de la noche a la mañana.
En tu empresa hay muchas cuerdas en movimiento, tienes que seleccionar aquella que genere un mayor impacto al mejorar.
Una vez identificada, repasa el punto en el que está y a dónde necesitas llegar. Por ejemplo: Hoy tiene un rendimiento del 70% y quieres llevarla al 90%.
Ahora sí, analiza el ritmo, entra y empieza a saltar, quiero decir, a Iterar.
Iteraciones
Arrancas en 70, después de la primera iteración llegas a 72, en la segunda a 75.
En este punto muchos dueños se desesperan porque sienten que avanzan muy lento.
Y sí, es lento pero seguro.
Las iteraciones son muy efectivas, porque cada una produce un avance concreto y sostenible.
Le da tiempo al equipo y al proceso para adaptarse, sobre todo, para que la iteración sea parte del trabajo cotidiano.
Conforme avanzan las iteraciones los avances son más rápidos, porque las personas en esa cuerda ya están en modo mejora continua.
A diferencia de saltar la cuerda, aquí nadie se sale, todos se quedan en modo mejora continua.
Con esta cuerda encarrilada, vas a la siguiente y así sucesivamente.
Aquí ocurre algo muy interesante, otras cuerdas empiezan solas su modelo de iteraciones porque ya vieron el beneficio que les genera diariamente.
Mejora Continua
Dueño: “¿Cuándo vamos a dejar de iterar?”
Yomero: “Cuando quieras dejar de mejorar tu empresa.”
Dueño: “Pero no quiero dejar de mejorar.”
Yomero: “Entonces no te preocupes por las iteraciones.”
Y es que existe un sesgo mental, generalizado, provocado por las promesas de soluciones instantáneas.
Cuando el verdadero poder, está en la mejora continua como parte del trabajo cotidiano.
El camino más efectivo para llevar tu empresa del Desmadre Operativo al Orden Productivo, son las iteraciones cotidianas que aprovechan todo lo que ya tienes.
Querido Dueño, ¿Saltos teóricos espectaculares o saltos reales, pequeños y efectivos? ¿Procesos de librero o Resultados contundentes?
Recuerda: Iteraciones para mejorar.
Mi trabajo es ayudar a las empresas a vivir en un estado permanente de mejora continua.
Si quieres saber en qué punto está hoy tu empresa, realiza este autodiagnóstico en línea.
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