Cuando tu empresa se enferma de Juntabilitis, tienes juntas para saber qué pasó en las otras juntas. Todos en junta, nadie resolviendo.
Esta enfermedad que se come tu rentabilidad, tu paciencia y la agenda de todos, tiene una causa raíz: Ausencia de responsables.
Como nadie tiene bien definido su encargo, cada quien hace lo que cree que se necesita. Sin considerar cómo se relaciona con el resto de los encargos.
La ambigüedad genera tantos problemas, que la única forma de intentar llegar a un acuerdo es tener una junta.
Cabe aclarar que una junta de trabajo es una herramienta muy poderosa, para analizar, tomar decisiones, planear y tomar acuerdos para ejecutar.
Todo este valor se pierde cuando la junta se convierte en el único lugar donde puedes enterarte de lo que ocurre en la empresa.
Con Juntabilitis las reuniones empiezan con:
Dueño: “¿Quién tiene la lista de pendientes?”
Equipo: “Silencio.”
Dueño: “Bueno, usemos el último correo que les mandé.”
El correo en cuestión, tiene muchísimas respuestas con copia a todos, la mayoría diciendo: Enterado o de acuerdo.
Como no se puede encontrar la información, la junta pasa a modo preguntas y respuestas:
Dueño: “¿Qué pasó con este cliente?”
Persona 1: “Se enojó porque no le entregamos.”
Persona 2: “Sí le entregamos.”
Dueño: “¿Le entregamos o no le entregamos?”
Persona 3: “Sí le entregamos, pero incompleto.”
Tres versiones de la misma situación, así es que el resto de la junta se usa para definir cuál es la situación real y bosquejar una solución.
Estas juntas terminan con este mensaje de Dueño:“Les encargo que resuelvan esta situación.”
No hay nada más ambiguo que decir: Les encargo. Esta frase echa a perder todo el esfuerzo y tiempo invertidos en la junta.
Así es que, como seguramente ya te imaginas, mañana cuando vuelva a llamar el cliente enojado, vas a convocar otra junta.
Costo de la Juntabilitis
Para motivarte a curar esta enfermedad, primero te daré un repaso breve del impacto que tiene en tu rentabilidad.
Mientras todos están reunidos tratando de resolver bomberazos, el resto del trabajo está detenido o generando nuevos bomberazos.
Tu empresa de más de 30 personas, está esperando a que salgan de junta, para saber qué hacer o bien están haciendo cosas irrelevantes.
Ejemplo para que calcules cuánto cuesta: 8 personas, 2 horas, 4 veces por semana: 64 horas a la semana en junta. Más de lo que trabaja una persona de tiempo completo.
Estás pagando un sueldo directivo completo, solo para tener una idea vaga de lo que está pasando en la empresa.
Así es que tu rentabilidad se desvanece, pagando tiempos muertos de todo tu equipo, con cobranza retrasada por falta de entrega y el costo de los retrabajos.
¿Cómo se cura?
La Juntabilitis se cura volviendo a tu mandato original de Dueño.
Cuando iniciaste tu empresa, era muy fácil ejercer tu mando, porque prácticamente podías estar en todo.
Al crecer, pasaron dos cosas: Se diluyó el conocimiento de tu equipo y perdiste visibilidad.
Para regresar al mando, tienes que volver a asignar responsabilidades claras para que tu equipo sea quien cuide el cumplimiento y los indicadores.
Para que tu empresa pase de estar investigando “¿cómo vamos?” a supervisar cómo vamos.
Este cambio elimina de raíz la Juntabilitis, porque ya no se necesitan juntas de emergencia.
Vuelves a tener juntas productivas, donde todos entran informados, el tiempo se usa para analizar y definir.
El resultado de una junta son actividades concretas, con responsables claros y resultados esperados.
Además, eliminar la Juntabiltis reduce la cantidad de clientes enojados.
Porque cuando están bien atendidos, no hay razón para que se enojen.
Querido Dueño, ¿Seguir con Juntabilitis o regresar al mando? Tú tienes la última palabra.
Recuerda: Juntas de Mandato.
Para saber qué tanta Juntabilitis padece tu empresa, realiza este autodiagnóstico en línea.
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