Ayudante Estrella

Así me presentaba mi Papá cuando de niño me llevaba a su trabajo. Y yo me ponía muy contento porque ya era un hombre trabajador.

Hace un par de semanas, trabajando en una sesión interna de Sin Desmadre Operativo, me reencontré con esta pregunta: ¿cuál es tu propósito? No el de la empresa, el de Willy.

En el ejercicio de repasarlo a conciencia, me reencontré con muchas cosas importantes.

Y una de ellas fue mi primer puesto de trabajo: Ayudante Estrella.

Seguramente porque esta pregunta coincidió con el cumpleaños del Ingeniero Valladares original, mi Papá. Y porque el cumpleaños de mi Mamá es en el mismo mes.

Estoy agradecidísimo con Dios y la vida por todo el amor y enseñanzas que a la fecha me siguen dando.

Y me pareció importante compartir esta reflexión, porque somos el resultado de todas aquellas semillas que nuestros padres sembraron en nuestra vida.

Al mismo tiempo, nosotros somos responsables de sembrar semillas en nuestros hijos y las personas con las que convivimos.

Responsabilidades del Ayudante Estrella

No era nada más poner mi cara bonita, porque de niño yo era muy bonito, según mi Mamá.

Yo estaba a cargo del portafolios, la guía Roji, el carro, la alimentación, traslado y almacenamiento de archivos, emisor de mensajes a diferentes instancias.

Mi Papá era valuador de inmuebles, así es que hacía mucho trabajo en campo visitando inmuebles y luego en la oficina procesando y calculando.

Sin yo saberlo, mi Papá me estaba enseñando muchísimas cosas que al día de hoy sigo usando.

Más adelante, puso una empresa de procesamiento de cantera para hacer elementos decorativos para la construcción.

Ahí tuve un ascenso. Me convertí en chofer y encargado de la tienda por las tardes. Mi Mamá era mi jefa para los temas de la tienda y mi Papá era mi jefe para los temas de la planta procesadora.

Tuve el orgullo de entregar la primera venta y también descargarla porque era chofer, guarro y mandadero.

¿Qué estás sembrando?

Todos los que hemos fundado una empresa, usamos sin saberlo, todos los elementos de nuestra vida para construir nuestro propósito personal y a partir de ahí, el de nuestra empresa.

Por ello debemos tener ambos propósitos siempre claros y actualizados. Así garantizamos que estamos usándolos a nuestro favor para impactar positivamente.

En lo personal, mi propósito es usar los talentos que me han sido dados, para ayudar a la mayor cantidad posible de personas.

Para Sin Desmadre Operativo, es ayudar a los Dueños a retomar el mando de sus empresas aprovechando todo lo que ya han construido.

Hoy descubro que los tres pilares de nuestra metodología salieron de mi primer trabajo con Papá:

  • Claridad Operativa – Obligaciones claras del Ayudante Estrella.
  • Ejecución Consistente – Hacer a tiempo y bien lo que me corresponde.
  • Indicadores y Consecuencias – Llegar al destino usando la guía roji

Esta reflexión me llevó a otro cuestionamiento muy importante:

¿Qué semillas estoy sembrando? ¿Qué está sembrando mi empresa?

Necesitas tener estas respuestas para afrontar los retos y encaminar tu empresa en medio de situaciones adversas como el entorno o el Desmadre Operativo.

Para que puedas diferenciar las semillas buenas de las malas.

Una semilla mala genera confusión y limita el desarrollo del talento de las personas, acaba con tu tranquilidad, la rentabilidad y el largo plazo.

Una semilla buena produce resultados claros y positivos que cuidan la permanencia de la empresa para bien de todos los involucrados.

Querido Dueño, la decisión está en ti, ¿Trascender sembrando semillas buenas o limitarte porque no sabes lo que siembras?

Conversemos cómo puedo ayudarte para que en tu empresa todos los días se siembren las semillas correctas.

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Recuerda: Siempre estás sembrando