Mucho Ruido, poca Rentabilidad

El entorno y el desmadre interno provocan una cantidad impresionante de ruido. Un ruido que no te deja aprovechar todo lo que ya has construido.

Diariamente recibimos cientos de mensajes en nuestros teléfonos y computadoras, recomendándonos cualquier cantidad de acciones para ser jóvenes por siempre y que nuestra empresa aparezca en el top ten mundial.

También hay muchos mensajes sobre las oportunidades que estamos perdiendo porque no usamos cripto, no somos expertos en inteligencia artificial y no hacemos yoga en la oficina.

El Desmadre Operativo multiplica este ruido porque los problemas diarios te agobian tanto, que empiezas a buscar consciente e inconscientemente cualquier cosa que suene a solución.

Una sesión de motivación donde el equipo camine sobre fuego. Contratar la plataforma tecnológica que tiene más espectaculares en la ciudad. Un powerpoint mágico que dice cómo deben funcionar las empresas.

Suenan a solución, pero al ser superficiales solo complican más los problemas y generan más frustración, porque la rentabilidad se sigue fugando.

Las soluciones reales viven en el silencio y se construyen aprovechando lo que ya tienes.

Manejando en medio de la lluvia, caí en un agujero que estaba cubierto por el agua, reventé la llanta, el rin se veía bien, puse la refacción y seguí mi camino.

Sentía raro el carro, pero supuse que era por la llanta de repuesto. Le puse la llanta nueva con el rin correcto y el ruido seguía.

Aunque en la tienda de llantas no arreglan suspensiones, me comentaron que podía circular con seguridad.

Para no dejar tiempo pasar, entré al primer taller que me encontré, el más llamativo por cierto.

Después de un diagnóstico superficial, porque ni siquiera levantaron el carro, concluyeron que tenían que cambiar toda la suspensión, lo cual les tomaría dos días y por supuesto saldría carísimo.

Como tengo algo de noción de mecánica, les di las gracias y les comenté que no haría el servicio con ellos.

Acto seguido fui a mi taller de confianza, les expliqué la situación, le dimos una vuelta al carro para que escucharan el ruido.

Luego levantaron el auto y revisaron cuidadosamente la suspensión.

Diagnóstico: Se había roto un empaque de hule; por eso hacía tanto ruido.

30 minutos después la suspensión estaba reparada.

El silencio puede más

El ruido en tu empresa siempre afecta en primer lugar la rentabilidad, porque es la que sufre por los errores y la que paga las soluciones mágicas que no funcionan.

Cualquier ruido en tu empresa es multifactorial. Ocurre por una cadena de situaciones en tu proceso operativo.

La solución se construye analizando en silencio el paso a paso operativo para identificar claramente qué está fallando.

Sin ruido, sin sombrerazos, sin soluciones mágicas.

Ruido: “Nuestro nuevo servicio está mal, todo mundo se está quejando.”

Silencio:

¿Quién se está quejando, clientes o equipo interno? Equipo Interno.

¿Todo el equipo interno? Solo los de servicio a clientes.

¿Todo servicio a clientes? 3 de las 6 personas.

¿Cuál es la queja? Se tardan más con el sistema nuevo.

¿Tomaron la capacitación? No.

¿Entonces? Pues hay que capacitarlos.

¿Y luego? Dar seguimiento al equipo para que usen bien el sistema.

Tu empresa pasa de:

Ruido: “Nuestro nuevo servicio está mal, todo mundo se está quejando.”

a:

Silencio: “Entrenar y acompañar al equipo de servicio a clientes.”

Silencio igual a Rentabilidad

Las empresas que usan nuestro modelo Sin Desmadre Operativo, pasan del ruido al silencio apoyados en nuestros 3 pilares:

  • Claridad Operativa
  • Ejecución Consistente
  • Indicadores y Consecuencias

Los ruidos se eliminan encontrando su origen, solucionándolo de raíz y asegurando desde el trabajo diario que no vuelva a ocurrir.

Una empresa que opera en silencio tiene indicadores claros, que al cumplirse protegen la rentabilidad operativa.

Querido Dueño, el ruido genera pérdidas y distracción. El silencio genera Rentabilidad y Tranquilidad.

¿Qué prefieres: Ruido o Silencio?

Si en tu empresa hoy domina el ruido, podemos analizar juntos tu operación. Agendar análisis.

Recuerda: Silencio = Rentabilidad