Efecto Mimetizador

Hace que cualquier persona nueva, por muy capaz y organizada que sea, termine comportándose igual que el resto del equipo… con Desmadre Operativo.

Por una sencilla razón: La cultura le gana al manual. O como dicen en mi rancho: Dime con quién andas y te diré quién eres.

Puedes recibir a la persona con la mejor inducción, pero si el trabajo diario está lleno de improvisación, juntas eternas y tareas urgentes que llegan “de la nada”, la gente se adapta… al Desmadre.

Cómo afecta el Efecto Mimetizador a una empresa con Desmadre Operativo:

  • Reclutas a alguien brillante y al mes ya llega tarde a las juntas (porque todos lo hacen).
  • Los procesos “oficiales” se ignoran, porque lo urgente siempre manda.
  • El nuevo adopta los vicios que juró no tener, solo para no “estorbar” al flujo del equipo.
  • El estándar baja sin que nadie lo note, pero baja para todos.

¿Por qué es peligroso?

Multiplica la ineficiencia: en lugar de sumar talento nuevo, lo absorbe el desmadre y ahora tienes que preocuparte por alguien más.

Refuerza la idea “así se hacen las cosas aquí”. Aunque se hagan mal.

Hace que cualquier intento de mejora se vea como raro o innecesario. “¿Para qué, si yo como quiera voy a ganar lo mismo?”

La Rentabilidad Operativa, se la pasa pagando todos los platos rotos.

Como Dueño, es frustrante, porque no puedes crecer y pero aún, los clientes actuales están mal atendidos.

Cómo invertir el Efecto Mimetizador

La buena noticia es que el efecto mimetizador, funciona también para lo positivo.

Cuando una persona llega a una empresa que opera con orden, sin importar de donde venga, en menos de un mes ya está trabajando eficientemente.

Para lograr esta transformación, no necesitas cambiar la esencia de tu empresa, al contrario, necesitas protegerla.

La esencia de tu empresa es tan poderosa, que incluso con Desmadre te permite seguir operando.

El creador de esta esencia, eres tú querido Dueño, tú la conoces mejor que nadie y para protegerla necesitas aprovechar lo que ya tienes construyendo estos tres pilares:

  • Claridad Operativa: Que todos conozcan la forma correcta de hacer las cosas.
  • Ejecución Consistente: Se vive y se cumple todos los días, sin excepción.
  • Indicadores y Consecuencias: Mantienen el rumbo y alinean el trabajo de las personas.

Esta protección se convierte en un Cultura de trabajo justa, donde las consecuencias positivas siempre ocurren con mayor frecuencia que las negativas.

Así, al contratar a una persona: Le explicas cómo se trabaja en tu empresa, qué actividades tiene que realizar, cómo colaborar diariamente y qué indicadores tiene que cuidar.

En la mayoría de los casos, cualquier persona tendrá un buen desempeño y la confianza para pedir ayuda. Gracias al efecto mimetizador.

Claro que habrá alguna persona subversiva que no quiera trabajar con orden. En ese caso, simplemente no tiene cabida en la empresa.

Hay que ser fríos en este punto. No puedes descuidar la estabilidad de todo el equipo, por una persona que no quiere jugar las reglas del juego.

El mayor obstáculo para el Dueño, es la creencia de que las personas mejorarán solo si están motivadas.

La realidad es que solo mejorarán por el entorno que las rodea y por las consecuencias que viven todos los días.

Si tu cultura es de orden, el Efecto Mimetizador juega a tu favor y eleva el desempeño de todos.

Si tu cultura es de Desmadre, ese mismo efecto entrena a tu equipo para hacer las cosas mal… y cada día cuesta más revertirlo.

No quiero que pierdas más tiempo ni talento. Hablemos y te mostraré cómo hacer que el Efecto Mimetizador trabaje para ti, no en tu contra. Agenda aquí: Calendly

Recuerda: Efecto Mimetizador a tu favor