Solo

El Desmadre Operativo aumenta la soledad del Dueño. Por eso duele tanto.

El trabajo de Dueño es el más solitario del mundo, porque independientemente del tamaño de tu equipo, las decisiones importantes son tuyas.

Y cuando tu empresa está desbordada, con retrabajos, clientes molestos, personas enojadas, pérdidas de rentabilidad, te dedicas a resolver todo.

Porque a nadie le importa tu empresa más que a ti. Al final del día todos se van a sus casas sin preocupaciones, porque la empresa no es suya.

Solo, en tu oficina, en tu empresa, cuando ya todos se fueron, sigues luchando para cuidar lo que has creado con tanto esfuerzo, por tantos años.

Y al día siguiente, te espera la misma rutina.

Esta carga se hace más pesada porque tienes que mantenerte estoico, si demuestras debilidad, las cosas empeoran aún más con tus clientes y tu equipo.

Por ello no puedes comentar tu situación con nadie relacionado a la empresa o incluso en casa.

Si lo platicas con tu equipo se van a apanicar. Si lo platicas con tus clientes siembras desconfianza. Con tus amigos de la infancia, no te van a entender. En casa preocuparías a la familia.

No tiene por qué ser así. Mejor dicho, no debe ser así.

Tú solo, creaste una empresa que hoy da trabajo a más de 30 personas y sirve a muchísimos clientes. Que ha generado prosperidad durante muchos años. Y que sigue creciendo.

¿Entonces qué pasó? ¿Por qué te causa tanto dolor?

La respuesta es muy sencilla: Creció y se desbordó. Se desmadró.

La esencia de tu empresa está bien, lo que está desbordado es la operación.

Toda empresa de servicios tiene un patrón de crecimiento que podemos describir con escalones.

En el primer escalón estás tú solo, cuando abriste la empresa y hacías todo tú solo.

En el segundo escalón con un equipo de 5 a 10 personas, todo sigue funcionando porque todos se sientan juntos.

El tercer escalón, 30 o más personas, es el punto de inflexión, los tramos de dirección aumentaron y el conocimiento operativo se diluye.

Aquí es donde inicia el desmadre operativo, que por cierto, aumenta mientras más personas integres al equipo, esperando acabar con él.

No puedes operar una empresa de más de 30 personas con un modelo operativo de 5 personas.

Esta es la razón por la que parece que pierdes dinero con cada cliente nuevo que entra.

La buena noticia es que el problema no es de fondo, es de forma.

Proteger y Calibrar

Esta situación se resuelve protegiendo la fortaleza principal de tu empresa, la que tú creaste y le ha permitido crecer.

Protegerla significa aprovechar todo lo que funciona, reforzarlo y sobre todo, evitar aquello que le afecta.

¿Cómo? Calibrando la operación cotidiana, para que cada persona tenga claro qué le corresponde hacer, qué no, cuándo y qué pasa si no lo hace.

Mi trabajo es acompañar a los Dueños en este camino, para construir un modelo operativo integral que se viva todos los días y genere resultados contundentes de negocio:

  • Claridad Operativa, cada persona sabe qué le corresponde hacer.
  • Ejecución Consistente, que las cosas se ejecuten y cumplan en el momento oportuno.
  • Consecuencias claras, para quien cumple y para quien no.
  • Rentabilidad en cada servicio.

Eso significa proteger lo que ya tienes y calibrarlo para crecer: Saber la rentabilidad que te va a dejar un nuevo servicio. Tener la certeza de cuántas personas necesitas contratar conforme sigues creciendo.

La tranquilidad de que más clientes y más equipo no desbordarán tu empresa.

Tu equipo está ahí para apoyarte, asumiendo responsabilidades y cumpliéndolas.

Querido Dueño, tienes dos caminos: Seguir aguantando el dolor de la soledad – o – Calibrar tu empresa para que esté a tu servicio.

Para ver qué tan desbordada está tu empresa, haz el autodiagnóstico en esta liga y recibe los resultados en minutos.

Recuerda: No estás solo