¿Trabajarías para ti?

NO, fue mi respuesta la primera vez que me hice esta pregunta. En tu caso ¿Tú trabajarías para ti?

En mi caso, me respondí que NO, porque aunque tenía un equipo de personas de mucha confianza, todo seguía dependiendo de mi.

Esta pregunta me la hice porque estaba muy agobiado, simplemente no podía encontrar la gente que necesitaba para seguir creciendo.

Y ahí estaba cometiendo el primer gran error, pensar que para crecer la empresa necesitaba más personas.

Sé que parece contradictorio, porque siempre pensamos que con más personas, se resolverán las cosas.

La realidad es que si no tienes ordenada tu operación, más personas es igual a más problemas. Más Desmadre Operativo.

Yo cometí ese error, cuando una persona nueva entraba, toda la operación se complicaba porque “no sabían qué hacer”.

Por supuesto perdimos mucho tiempo y dinero porque el talento nuevo nos duraba muy poco y había que reponerlo.

Afortunadamente mi amigo Pablo me recomendó un libro: Build to Sell. Con el cual entendí cuál era el origen del problema: Todo mi negocio estaba en mi cabeza.

Como las herramientas del libro no aplicaban para mi realidad “mexicana” y siempre he sido niño nerd, me puse a estudiar sobre el tema y creé un modelo para mi.

Ese modelo, se convirtió con el tiempo en la Metodología Sin Desmadre Operativo.

La parte más importante fue sacarme todo lo que tenía en mi cabeza y en las cabezas de mi equipo para ponerlo en blanco y negro.

Blanco y negro, significa plasmar por escrito y con dibujos, cuál es el núcleo de tu negocio.

Con este ejercicio descubrí varias cosas:

  • Un solo servicio me generaba el 50% de los ingresos
  • Los servicios “innovadores” me generaban pérdida
  • Los clientes que nos pedían cosas a la medida nos dejaban márgenes muy pequeños
  • Teníamos clientes recurrentes y estábamos perdiendo la oportunidad de generarles más valor

Con esta información nos concentramos en definir cuál sería nuestro negocio, cómo iba a funcionar y sobre todo, qué cosas dejaríamos de hacer.

Una vez definido todo el proceso desde la prospección hasta la cobranza recurrente, tuve clarísimo cuál era el camino para escalar y qué talento necesitábamos en cada parte del proceso.

A partir de esta definición, fue muy fácil identificar los perfiles, contratamos a una firma que nos ayudó a definirlos, para poder ser usados en los procesos de reclutamiento.

En este punto cuando me pregunté nuevamente: ¿Trabajarías para ti? Mi respuesta fue un SÍ rotundo.

Porque al entrar a trabajar, tendría una definición clara de mi rol en la empresa, cuáles son mis encargos, mis objetivos y cómo mi talento suma en la generación de valor de la empresa.

Como empresa, sabemos con precisión, en base al volumen de ventas y operación, en qué momento atraer talento y para que parte específica de nuestro proceso de negocio.

La base para escalar tu empresa, es tener bien definido y protegido el núcleo de tu empresa.

Así podrás salir a vender al ritmo que decidas, sabiendo que la operación entregará la promesa de valor y la administración será sólida por estar basada en utilidades recurrentes.

Búscame, para ayudarte a Recuperar tu Tranquilidad eliminando el Desmadre Operativo, en esta liga podrás entrar a un taller de libre acceso donde te explico más a detalle cómo lograrlo.

Recuerda: Definición del negocio y claridad en el encargo

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